Familiares de personas sepultadas en el Panteón Jardín Guadalupano, en el municipio de Ecatepec, Estado de México, denunciaron presuntas irregularidades relacionadas con el retiro de urnas y la reasignación de espacios adquiridos bajo contratos de perpetuidad.
Uno de los casos más documentados es el de la señora Dolores, quien en 1985 adquirió la perpetuidad de 4 lugares, y 38 años después, al visitar a sus seres queridos, descubrió que las cenizas de sus familiares habían sido retiradas bajo el argumento de una deuda por mantenimiento de 40 mil pesos.
Los afectados solicitaron la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor y de las autoridades municipales para revisar la situación y determinar si existieron incumplimientos o irregularidades en la operación del panteón.
Hasta el momento no se ha dado a conocer una postura oficial por parte de la administración del lugar respecto a las acusaciones.
