Familiares de Francisco Robles Valle, interno de 75 años, exigieron justicia por su muerte ocurrida el 27 de diciembre al interior del Centro Penitenciario Neza–Bordo, en Nezahualcóyotl. Señalan presunta falta de atención médica oportuna pese a que el adulto mayor llevaba días delicado de salud.
De acuerdo con el testimonio de su esposa, Rosita, el 25 de diciembre Francisco presentó dolor intenso abdominal; personal médico habría indicado deshidratación y le administró suero. El 26 de diciembre, ante el agravamiento, solicitó su traslado hospitalario, pero —afirma— no fue autorizado.
La noche del 27 de diciembre, alrededor de las 21:00 horas, la familia fue notificada de un traslado al Hospital Gustavo Baz por un presunto infarto. Sin embargo, la familia asegura que no pudieron verlo y posteriormente les informaron que había llegado sin vida, versión que contradice el señalamiento inicial del penal de que fue trasladado con signos vitales.
El cuerpo fue llevado al Ministerio Público para necropsia. Los resultados preliminares establecieron como causa de muerte asfixia mecánica alrededor de las 17:00 horas del mismo día, lo que incrementó los señalamientos de posible negligencia o responsabilidad institucional. Integrantes del colectivo No Más Presos Inocentes subrayaron que Francisco estaba a días de recuperar su libertad.
Este lunes, familiares y activistas se manifestaron frente al penal, colocaron el ataúd y exigieron investigación a fondo y sanciones a los responsables, incluida la destitución de la directora. El sepelio se realizará en el panteón municipal de Nezahualcóyotl.
